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La farmacéutica estadounidense Pfizer y la empresa alemana de biotecnología BioNTech son los primeros fabricantes de medicamentos que muestran datos exitosos de un ensayo clínico a gran escala para obtener una vacuna contra la Covid-19.

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Los datos positivos son un éxito para el matrimonio de investigadores que está detrás de la compañía de biotecnología que nunca ha producido una vacuna, pero que lidera la carrera en la búsqueda de un escudo contra la Covid-19.

¿Quién está detrás de BioNTech?

BioNTech fue fundada por los investigadores alemanes de origen turco, Ugur Sahin –de 55 años– y Özlem Türeci –de 53 años–. Ellos han dedicado sus vidas a usar el sistema inmunológico como un aliado contra el cáncer.

De raíces humildes e hijo de un inmigrante turco trabajador de una fábrica de Ford en Colonia, Sahin, quien es el director ejecutivo de BioNTech, figura ahora entre los 100 alemanes más ricos del mundo, junto con Türeci que funge como miembro de la junta directiva, según el semanario Welt am Sonntag.

El valor de mercado de BioNTech, que la pareja fundó y cotiza actualmente en Nasdaq, se había disparado a 21,000 millones de dólares al cierre del viernes, desde los 4,600 millones de dólares de hace un año.

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“A pesar de sus logros, nunca dejó de ser increíblemente humilde y agradable”, dijo Matthias Kromayer, miembro de la junta de la firma de capital de riesgo MIG AG, cuyos fondos han respaldado a BioNTech desde sus inicios en el 2008.

Agregó que Sahin solía ir a las reuniones de negocios usando jeans, mochila y llevando su casco de bicicleta.

En su persecución tenaz para lograr su sueño de la infancia de estudiar medicina y convertirse en doctor, Sahin trabajó en hospitales universitarios en Colonia y en la ciudad suroeste de Homburgo, donde conoció a Türeci durante su carrera académica temprana.

La investigación médica y la oncología se convirtieron en una pasión compartida.

Türeci, hija de un médico turco que había emigrado a Alemania, dijo en una entrevista con medios que incluso el día de su boda, ambos se hicieron un tiempo para dedicarse al trabajo de laboratorio.

Juntos se centraron en el sistema inmunológico como un aliado potencial en la lucha contra el cáncer y trataron de abordar la estructura genética única de cada tumor.

La vida como emprendedores comenzó en 2001 cuando establecieron Ganymed Pharmaceuticals para desarrollar anticuerpos que combaten el cáncer, pero Sahin, para entonces profesor en la Universidad de Mainz, nunca abandonó la investigación académica y la enseñanza.

Obtuvieron fondos de MIG AG, así como de Thomas y Andreas Struengmann, quienes vendieron su negocio de medicamentos genéricos Hexal a Novartis en 2005.

Esa empresa se vendió a la japonesa Astellas en 2016 por hasta 1.400 millones de dólares. Para entonces, el equipo detrás de Ganymed ya estaba ocupado construyendo BioNTech, fundada en el 2008, para buscar una gama mucho más amplia de herramientas de inmunoterapia contra el cáncer.

Eso incluía ARNm, un sustancia mensajera versátil para enviar instrucciones genéticas a las células.

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El dream team

Para Kromayer, Türeci y Sahin son un “equipo de ensueño” en el sentido de que reconciliaron sus visiones con las limitaciones de la realidad.

La historia de BioNTech dio un giro en enero, cuando Sahin se encontró con un artículo científico sobre un nuevo brote de coronavirus en la ciudad china de Wuhan y le sorprendió lo pequeño que era el paso desde medicamentos de ARNm contra el cáncer hasta vacunas virales basadas en ARNm.

BioNTech asignó rápidamente alrededor de 500 empleados para trabajar en varios compuestos posibles y logró ganar al gigante farmacéutico Pfizer y al farmacéutico chino Fosun como socios en marzo.

Matthias Theobald, un colega profesor de oncología en la Universidad de Mainz que ha trabajado con Sahin durante 20 años, dijo que su discreción oculta una ambición implacable de transformar la medicina, ejemplificada por el salto de fe para obtener una vacuna Covid-19.

“Es una persona muy modesta y humilde. Las apariencias significan poco para él. Pero él quiere crear las estructuras que le permitan realizar sus visiones y ahí es donde sus aspiraciones están lejos de ser modestas”, dijo Theobald.

Sahin comentó el lunes que la lectura equivalía a una “tasa de éxito extraordinaria“, pero que no sabía a principios de año qué tan difícil sería la tarea en general. “Ciertamente no es algo que uno fácilmente pueda expresar como científico serio, pero estuvo dentro del dominio de las posibilidades desde el principio”.

Producción encarrilada

El laboratorio tiene como objetivo fabricar 100 millones de dosis este año y ahora espera superar el objetivo anterior de 1,300 millones de dosis para el próximo año, indicó BioNTech.

Varios países y la Unión Europea ya reservaron millones de dosis de la vacuna BioNTech/Pfizer a la espera de las eventuales autorizaciones de comercialización en los diferentes países interesados.

A mediados de marzo, BioNTech firmó igualmente un acuerdo de cooperación con la china Fosun Pharmaceutical, con sede en Shanghái, que será el distribuidor exclusivo de la vacuna en China.

Mientras que la capitalización de BioNTech, que cotiza en el Nasdaq, se disparó este año, Ugur Sahin y Özlem Türeci ingresaron en el exclusivo club de los multimillonarios. (Reuters y AFP)

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