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En junio, la lucha por el agua en Chihuahua saltó a los titulares. El domingo 19, elementos de la Guardia Nacional lanzaron balas de gomas y gases lacrimógenos a pobladores que se oponían a la extracción de la presa Francisco I. Madero, pero este conflicto tiene su origen casi ocho décadas atrás. 

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La historia de la lucha por el agua

El Tratado sobre Distribución de las Aguas Internacionales fue firmado en 1944 por el gobierno de Estados Unidos y México. Este acuerdo establece que los dos países tienen derecho a hacer el uso de las aguas del Río Colorado y Río Bravo, lugares desde donde se abastece el norte del país.

Estados Unidos dota a México de 1,850 millones de metros cúbicos de agua cada año del Río Colorado, mientras que México realiza entregas de agua en ciclos de cinco años del Río Bravo. La entrega en este año ha desatado enfrentamientos por advertencias de sequía y afectaciones a los campesinos de la zona.

La tensión aumentó cuando a inicios de septiembre en un enfrentamiento entre campesinos y la Guardia Nacional en la presa La Boquilla. Horas después se reportó la muerte de una mujer durante las agresiones. 

La presencia de las autoridades es una respuesta del gobierno, que no quiere arriesgarse a no cumplir con el Tratado. México tiene una deuda de 220 millones de milímetros cúbicos de agua que debe pagar a Estados Unidos, antes del próximo 24 de octubre por un déficit de los últimos cinco años. 

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) planeaba comenzar a saldar dicha deuda en diciembre pasado, pero se detuvo debido a la oposición de productores de Chihuahua que no permitían abastecer de agua las presas situadas en Nuevo León y Tamaulipas.

“La pregunta es ¿por qué no se pagó esa deuda hace cinco años en tiempo y forma? Yo, como técnico, sé que sí había agua y ahora nos pone en riesgo la entrega”, indicó Martín Parca, representante legal de Unidades de Riego del Centro de Chihuahua, quien hizo un llamado a llevar el tema directamente con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El presidente confirmó el 7 de octubre que el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, se reunió con representantes estadounidenses para llegar a un acuerdo sobre el pago luego de que en meses pasados se enviaran cartas por parte del gobierno de Estados Unidos pidiendo el pago de la deuda. 

La entrega de agua pone en riesgo a Chihuahua

Por su parte, López Obrador aseguró en las últimas semanas que el desfogue de las presas para cumplir con el pago del Tratado no pone en riesgo el abasto de agua para los agricultores ni campesinos de Chihuahua, los cuales han protestado para exigir que no se realice la medida con las presas debido al temor de que el agua que se les asigne no sea suficiente.

Y, según datos publicados por Conagua el 30 de julio, ya se entregaron al país norteamericano 1,672 millones de metros cúbicos de los 2,158 que se deben entregar para saldar la deuda. Pese a que el organismo asegura que tras pagar la deuda habrá suficiente agua; sin embargo, Martín Parca asegura que no se está calculando la pérdida por evaporación y la falta de lluvia.

“Si no llueve, nos quedarán 464 millones de metros cúbicos de agua y eso no alcanza para la agricultura en Chihuahua”, indicó.

Javier Corral, gobernador de Chihuahua, ha reportado una sequía atípica en el estado y pidió a Conagua que verifique la situación en el estado y use recursos del Fondo para la Atención de Emergencias Fonden para atenderla ante la posibilidad de un “daño irreversible”. La Conagua contestó al gobernador que ese recurso se utilizaría únicamente para garantizar el derecho humano al agua en hogares y no para el cultivo.

Problema desde el sexenio pasado

El ingeniero y exdirector de la Conagua, José Luis Luege, aseguró en entrevista con Tec Review que ve un mal manejo por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de Conagua que viene desde el periodo del expresidente Enrique Peña Nieto debido a los pagos por quinquenios.

“Además, el presidente Andrés Manuel López Obrados ha querido politizar el problema y eso es falso. Se acusa de manera absurda a los agricultores de Chihuahua y a otros partidos. En mi administración también hubo problemas y hay que negociar mucho. Lo que realmente está sucediendo es que en la cuenca del Río Conchos hay sequía extrema debido al muy bajo nivel de lluvia y con las presas en un nivel muy bajo”, indicó en entrevista.

Este tratado se administra a través de actas que van resolviendo problemas no previstos ocasionados por la falta de lluvia o el cambio climático que alteran el problema de la distribución del agua y el pago.

“El tratado dice que cuando hay condición de sequía extrema, se puede tomar agua de las presas internacionales y eso es lo que yo propondría discutir con Estados Unidos para poder concluir el pago a inicios de 2021”, agregó Luege.

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