El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofrece una cena de trabajo con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en el resort Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, Estados Unidos, el 7 de marzo de 2020. (Foto: Tom Brenner / REUTERS)

Un general los orilló a abandonar su patria y otro general, al otro lado del Atlántico, los recibió con los brazos abiertos. Se trata de un grupo de intelectuales españoles que, huyendo de la dictadura del general Francisco Franco Bahamonde, llegó a México por invitación del general Lázaro Cárdenas del Río, en aquel tiempo presidente de este país.

Por recomendación de los intelectuales mexicanos Daniel Cosío Villegas y Alfonso Reyes, Cárdenas autorizó que el 8 de octubre de 1940 se fundara El Colegio de México (Colmex), institución creada para darle cabida a esos pensadores y artistas ibéricos que no estaban de acuerdo con el tipo de régimen que en aquel tiempo existía en su país de nacimiento.

El Colmex se convirtió en un santuario para aquellos genios exiliados como Joaquín Xirau Palau y Felipe Camino Galicia de la Rosa (León Felipe), para que ahí pudieran continuar con sus estudios e investigaciones.

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Una academia de tiempo completo

Entonces la institución comenzó a dar pie a un modelo educativo que no se promovía mucho en el país, de tiempo completo y concentración plena, con apoyo del estado.

“Desde sus orígenes el Colegio ha estado enfocado en la investigación en ciencias sociales y humanidades. Han sido 80 años de conformación y consolidación de la institución. El Colegio junto con otras instituciones de educación superior ha participado en el proceso de profesionalizar el oficio del académico”, comenta en entrevista para Tec Review, Silvia Elena Giorguli Saucedo, presidenta de El Colmex.

El Colegio al principio fue más un centro de artes y conocimientos, pero en los años 60 empezó a ofrecer programas de formación principalmente de posgrado. Actualmente también cuenta con algunas licenciaturas.

“En el siglo XXI la agenda ha cambiado. En este siglo hemos trabajado mucho en abrir el acceso de la investigación que se genera en el Colegio. Nos hemos movido hacia el esquema de ciencia abierta. Finalmente, somos una institución pública que genera bienes públicos”, expresa Giorguli Saucedo.

Es importante resaltar que después de México, Estados Unidos es el país donde más se descargan en línea materiales de El Colmex, el cual también ha organizado cursos con policías y ministerios públicos, además de reuniones con organizaciones de la sociedad civil relacionadas, por ejemplo, con el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero.

“Desde que era estudiante en los años 90, la desigualdad era un tema central y sigue siendo un tema muy prevalente en nuestra sociedad, pero con la característica de que a las desigualdades de siempre se suman otras desigualdades, como aquéllas asociadas con los cambios climáticos o con la contingencia (pandémica) que estamos viviendo. Son ejemplos de la agenda de investigación que se va actualizando, en la cual buscamos contribuir”, platica Giorguli.

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La descalificación de la ciencia

A nivel internacional, la académica considera que últimamente ha surgido un tipo de polarización política que coloca a las ciencias en una situación de desprecio.

“Hace cinco años, cuando yo empezaba la presidencia en el Colegio, se decía que en Japón se estaba planeando un cambio en la política científica y se pensaba desaparecer ciertas áreas de humanidades en algunas universidades. Finalmente, la iniciativa no se llevó a cabo. Pero ahora oigo argumentos similares en otros espacios universitarios en Estados Unidos y Brasil”, afirma la titular de la presidencia de El Colmex.

Ella también afirma que actualmente se registra una gran influencia social derivada de las fake news, de la que han surgido cuestionamientos muy fuertes sobre el valor de la ciencia en general, por lo cual se suele perder de vista dos aspectos centrales: uno es la formación de ciudadanos a través de la docencia y el otro es el conocimiento en sí mismo, aunque no sea aplicado.

“Los mejores ejemplos de esto no sólo para las ciencias sociales, sino para las ciencias en general son las recientes declaraciones de presidentes como Trump o Bolsonaro, quienes descartaron los avances científicos y lo que decían los especialistas en virología sobre la Covid-19”, asevera Giorguli.

Esta experta señala que actualmente en Estados Unidos hay una discusión sobre el financiamiento de las universidades por la crisis económica que se avecina después de la pandemia, en la cual se ha puesto sobre la mesa el asunto de qué áreas será necesario sacrificar.

“Es el ambiente que nos está tocando, en que hay una descalificación de la ciencia y un cuestionamiento sobre su utilidad, lo cual me parece que es muy peligroso”, afirma Giorguli.

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No solo diagnósticos, sino también soluciones

Desde su fundación hace ocho décadas, por El Colmex han pasado grandes personalidades que han influido en el desarrollo de la nación mexicana. Octavio Paz, por ejemplo, fue becario de esta institución y, actualmente, Marcelo Ebrard, Arturo Herrera y Graciela Márquez, todos ellos secretarios del gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, son egresados de El Colegio de México.

“El Colegio siempre ha encarado los grandes problemas del país para ofrecer soluciones basadas en métodos científicos. Somos una institución que en este sentido hemos hecho muchas aportaciones”, dice en entrevista para Tec Review, Gustavo Vega Cánovas, secretario general de El Colegio de México.

Este especialista en economía considera que es imprescindible que el gobierno de este país promueva el desarrollo a través de la apertura comercial dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), del cual opina lo siguiente:

“El T-MEC surgió porque el antiguo TLC (Tratado de Libre Comercio), creado 25 años atrás para un entorno internacional de aquella época, no se actualizó por una serie de razones del diseño institucional del acuerdo que no permitía que hubiera cambios ni adaptaciones a las nuevas tecnologías. No existía un capítulo que facilitara el comercio electrónico”.

Este tratado se ha adaptado a las nuevas tecnologías de la economía internacional y, de acuerdo con este académico, confiere a México la oportunidad de mantenerse vigente sobre todo con la actual administración de Estados Unidos, la cual ha dado un giro hacia el proteccionismo y hacia una política de obligar a países aliados a que hagan concesiones no con base en reciprocidad.

“El T-MEC nos mantiene en ese mercado con nuevos capítulos que abren las posibilidades de ampliar nuestro acceso, pero el problema es que cuando se estaba estableciendo cayó la pandemia, y ahora todo mundo está buscando fórmulas para enfrentarla. Estamos descubriendo que el acuerdo puede ser útil para incluso resolver los problemas de falta de crecimiento que ha generado la pandemia en la medida en que acordemos cómo enfrentar protocolos sanitarios para las mercancías”, expresa Vega.

México cuenta con un acceso privilegiado al mercado estadounidense que ningún otro país tiene, según este funcionario de El Colmex. Sin embargo, la economía se encuentra en un momento de pausa, de prueba, por los efectos de la pandemia.

“Una vez que resolvamos esto, podremos integrarnos, porque Estados Unidos está buscando que el crecimiento más bien sea en esta región (Norteamérica) y que aquí se generen los empleos”.

“Esto va a aminorar la desigualdad económica en nuestro país, porque en la medida en que haya más crecimiento, más recursos y más inversión, existirá una buena oportunidad de recuperación”, concluye Vega.

 

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