Sebastián Jaime Oviedo
El mexicano espera trabajar en otros países, porque dice que en México no hay financiamiento para este tipo de proyectos. (Foto: Cortesía)

El videojuego Minecraft sirvió de inspiración para que Sebastián Jaime Oviedo quisiera hacer sus propias animaciones en tercera dimensión.

Sus primeros trabajos consistían en parodias del videojuego y después comenzó a trabajar sus propios personajes.

Actualmente, Sebastián estudia en el Tec de Monterrey Ingeniería en Transformación Digital de Negocios en el campus Tampico. Él espera que, a pesar de su carrera, también adquiera conocimientos de emprendimiento, que le sirvan en un futuro como productor de animación.

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El portafolio es lo que vale

“En la animación, el portafolio es lo que vale. No importan los títulos, sino tu trabajo. Yo tengo esperanza de poder mejorar por propia cuenta mi portafolio de animador”, indicó en entrevista con Tec Review.

El talento de Sebastián lo ha llevado a participar en diversos festivales con su cortometraje El monarca de la calle, el cual fue seleccionado en el Festival Internacional de Cine Independiente del Sur de Tamaulipas en 2019. También participó en el Festival de Nueva York y tuvo una mención honorífica en Cortocinema en marzo de 2019.

“Me dejó mucho aprendizaje este primer cortometraje, porque no quería dejarlo nada más en YouTube. Pude mover el corto por diferentes plataformas. Metí mi proyecto en más de 160 convocatorias y me di cuenta que tengo que intentarlo muchas veces”, aseguró el joven de 18 años. 

Sebastián dice que los muñecos que usa en sus animaciones son sencillos debido a que no posee una computadora tan potente para soportar animaciones más pesadas en 3D.

Inspiración en problemas sociales

Actualmente, Sebastián trabaja en un cortometraje llamado Xigarro. Esta historia retrata a una joven de 16 años que tiene problemas con su personalidad y las adicciones.

“Me basé en una amiga que tenía problemas con el cigarro y espero que la juventud sea más consciente del daño que esto provoca”, añadió.

Este cortometraje ya fue seleccionado por su guión en un Festival de Ciudad Victoria Tamaulipas y gracias a él, Sebastián recibirá una serie de mentorías para realizar el proyecto, que trabajará en lo que resta del año. 

Para su realización, el joven se puso en contacto con instituciones como la Comisión Nacional Contra las Adicciones (Conadic) y el Injuve para difundir un teaser que realizó respecto al tema.

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Sebastián creó un grupo en Facebook llamado Jóvenes Animadores de México, para que más gente diera a conocer su trabajo y ayudarse unos a otros. 

Él espera irse del país en unos años, siguiendo más convocatorias para dar a conocer su trabajo, pues asegura que en México es muy difícil que, en un año, se lancen más de dos producciones animadas mexicanas.

“Es bastante triste que en cuestión de animación en nuestro no se consuma el trabajo local. Si no fuera por YouTube y por redes sociales, yo no sabría de tantas convocatorias y pueda aprovechar y salir a dar a conocer mi trabajo”, dice.

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