La acción responsable de cada persona es parte fundamental del combate de la pandemia. (Foto: iStock)

Son en blanco y negro y algunas de muy baja calidad. Las fotografías de la pandemia de la gripe de 1918 retratan episodios cotidianos de aquella emergencia sanitaria: personas caminando por las calles, cortándose el cabello al aire libre, cuidando la distancia entre unas y otras. Son antiguas pero en algo se parecen a la actualidad: la gente usa cubrebocas.

“Una de las formas más sencillas de combatir una pandemia se conoce desde la antigüedad y es cubrirse la boca”, dice Edna Suárez-Díaz, especialista en Historia y Epistemología histórica de las ciencias de la vida. “En un siglo de desarrollo de la medicina ha habido un avance impresionante, pero todo comienza con un simple cubrebocas y guardar distancia”.

Está demostrado que el uso del cubrebocas, la sana distancia, el lavado frecuente de manos con agua y jabón, ventilar los espacios y evitar las aglomeraciones disminuyen el riesgo de contagio de Covid-19. Aunque muchas de estas medidas se han convertido en hábitos, los especialistas coinciden que, al menos en México, estamos lejos de aplicarlas con rigor y con conciencia, porque la sociedad –dicen– no se da cuenta de que su participación puede hacer la diferencia entre detener o propagar el virus. 

“Todos somos parte de la solución de esta gran crisis. Cada persona debe entender que cada acción que él o ella realicen son parte del combate contra esta pandemia”, indica Alejandro Torres, médico y miembro del equipo de atención de pacientes con Covid-19 en TecSalud, el sistema de salud del Tecnológico de Monterrey.

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Algo más que un evento médico

Las pandemias son más que emergencias médicas, son eventos sociales donde el actuar de todos suma. Somos corresponsables.

El hemisferio sur es un ejemplo de la importancia de adoptar las medidas de prevención. Ahí los contagios de influenza desaparecieron principalmente por el uso del cubrebocas. “Te das cuenta de la responsabilidad que tenemos todos de usarlo”, enfatiza la doctora Suárez-Díaz. “La función principal del cubrebocas es proteger a los demás. Ayudar a que no se propague el contagio”.

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¿Qué podemos aprender de otros países?

La pandemia representa un problema diferente para cada país, ciudad, comunidad y familia. Nueva York y España retratan esta diferencia. Ambas regiones son de las más afectadas, pero los brotes han tenido comportamientos distintos. 

“La diferencia es que en Nueva York no ha tenido resurgimientos y España todo lo contrario, la segunda ola es más o menos de la misma magnitud que la primera. Una diferencia bien importante entre esas dos regiones es la apertura de lugares como restaurantes, bares y cafés. Estos no están abiertos en Nueva York, ahí solo (hay servicio) para llevar”, indica Torres.

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Parece una medida menor pero no lo es. Un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) indica que 154 adultos que dieron positivo por coronavirus tuvieron más probabilidades de afirmar que habían cenado en un restaurante en las dos semanas previas a comenzar con los síntomas.

“La diferencia es importante porque detectaron que los positivos habían acudido a un restaurante, a un bar, a un café o a tomar alimentos y estuvieron ahí un determinado espacio de tiempo. Lo cual quiere decir que es un factor de riesgo importante. Y eso mismo marcó la diferencia entre España y Nueva York”, explica el médico de TecSalud.

En el proceso de la reapertura económica, los especialistas sugieren tomar en cuenta este tipo de experiencias internacionales para aminorar la propagación de los contagios. 

Recomendaciones para los gobiernos

El Tecnológico de Monterrey es parte de Juntos por la Salud, una iniciativa del sector privado y el gobierno que trabaja para que el sector salud cuente con todo lo necesario para atender la contingencia. A través de la recaudación de donativos se comenzó a proteger a quienes están en la primera línea de defensa: el personal médico, administrativo, personal de limpieza y policías. 

Emilio Fueyo Saldaña, especialista en economía y políticas públicas y miembro de la iniciativa Juntos por la Salud, explica que además de la ayuda a 650 hospital en 32 estados del país, la iniciativa ha hecho recomendaciones y campañas en pro de la prevención. Algunas de ellas son: 

  • Resguardo de la población vulnerable.
  • Mejorar la capacidad hospitalaria y de atención a los pacientes.
  • Reactivar la economía sin incrementar el riesgo de contagio.
  • Esfuerzo para reconvertir la industria textil y realizar cubrebocas mexicanos. 
  • Campaña para promover el uso de cubrebocas con la liga mexicana de futbol.
  • Planeación del abasto de medicamentos. 

“No nos podemos cuidar solitos, es todos juntos. Hay que seguir todos las medidas de protección que nos indican las instituciones, como el uso de cubrebocas, y sobretodo informarnos de fuentes confiables”, dice Fueyo Saldaña.