When will a Covid-19 vaccine come to Mexico?
Although vaccine candidates advance in the world, it could take months for the population to be immunized. (Photo: iStock)

Mientras los casos positivos por la Covid-19 a nivel mundial ya superan los 17 millones, los gobiernos, expertos en salud y la comunidad científica enfrentan en paralelo otra batalla: la de encontrar una vacuna segura y eficaz contra el virus.

De los más de 200 biológicos –las vacunas candidatas– en los que se trabajan en todo el mundo, 25 de ellos ya se encuentran en fase clínica. Es decir, listos para ser probados en humanos. Aunque esto parecería ser una excelente noticia, expertos en el tema pidieron tener paciencia y “no comer ansias”. En caso de que estos desarrollos resulten ser viables, la vacuna no llegará a la población en general antes del primer semestre de 2021.

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El desarrollo tradicional de vacunas ha quedado en el pasado. Ahora, un procedimiento que antes tomaba entre cinco o seis años se lleva a cabo en apenas unos meses. Aunque esto pudiera parecer positivo, el tiempo estimado de la producción a gran escala podría tomar, al menos, un año.

Así, en tanto se lucha por frenar la ola de contagios entre la población, además se deben buscar los mecanismos que garanticen, en primer lugar, que se tenga una vacuna eficaz y segura. Y, también, que cuando esté lista sea de fácil acceso a los gobiernos. Con el objetivo de que, a medida de sus requerimientos, delineen una estrategia de vacunación.

“No hay que hacerse a la idea de que ya va a haber una vacuna disponible para la población pronto. Lo más probable es que eso no ocurra antes del segundo trimestre del 2021”, explica el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la comisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para la Covid-19.

Para él, es indiscutible que en una emergencia sanitaria como la que se vive en la actualidad se debe contar con una vacuna que proteja a la población. Sin embargo, se trata de una labor que no puede dar resultados de la noche a la mañana.

Uso limitado

En entrevista para Tec Review –el también profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM– pide no perder de vista los avances científicos. Si dan buenos resultados, a finales de este 2020 o a principios del 2021 ya podría haber una vacuna. Sin embargo, su uso sería limitado.

“Serían vacunas que no serían para la población abierta porque seguramente no tendrán sus estudios completos que permitan su uso en todo tipo de poblaciones de alto riesgo”, señala.

Entonces, ¿quiénes deberían ser los primeros en recibirlas?

De acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Salud del gobierno federal, la meta inicial es cubrir al 20 % de la población de cada país. Con prioridad a los trabajadores del sector salud y seguridad social, adultos mayores de 65 años y adultos con comorbilidades, es decir, que presenten sobrepeso, obesidad, hipertensión, diabetes, entre otras.

Esfuerzo internacional

“Estamos muy temprano para poder tener una estrategia de vacunación, lo que debemos hacer ahorita es aprender de lo que estamos viviendo en la pandemia. Para ver quiénes son los más vulnerables y quiénes se están enfermando más”, explica el doctor Rodrigo Romero Feregrino, presidente de la Asociación Mexicana de Vacunología.

Como nunca, en el mundo se suman esfuerzos para hallar una vacuna que venza a la Covid-19.

Los esfuerzos internacionales, además de darse en los laboratorios y en el intercambio de tecnologías, se han hecho al nivel de la política exterior para que, al momento de tener un biológico que funcione, haya una distribución equitativa del mismo.

La primera acción que México tuvo sobre el tema fue la presentación ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una resolución para promover el acceso a medicamentos, vacunas y otros insumos médicos frente a la Covid-19.

El objetivo de esta propuesta fue que no se especulara con los precios de los insumos y hubiera garantía –además de voluntad- de las naciones para que todas, sin importar su capacidad de pago, tuvieran acceso a ellos.

Y a México ¿cuándo le llegará la vacuna?

La propuesta hecha por el presidente Andrés Manuel López Obrador fue aprobada por unanimidad. Después, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) delineó el trabajo permanente con tres esfuerzos multilaterales para el desarrollo, producción y distribución justo de la vacuna:

  1. La Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI)
  2. La Alianza Global de Vacunas e Inmunización (Gavi)
  3. La Organización Mundial de la Salud (OMS)

Con ello es que se creó la plataforma de Acceso Global para la Vacuna contra la Covid-19 (COVAX) la cual tiene por objetivo distribuir, al menos, 2,000 millones de vacunas para finales del 2021.

Las dosis se distribuirían de forma equitativa entre los 77 países que participan -incluido México- sin importar cuál sea su capacidad de pago.

Este trabajo de política exterior, coincidieron los expertos, resulta fundamental ya que “en fenómenos como este se corre el riesgo que salga una parte propia del modelo capitalista en el que no haya regulación de precios, haya especulación de productos o se condicione el abasto, lo que podría poner en riesgo la disponibilidad de vacunas”, advirtió Mauricio Rodríguez Álvarez,vocero de la comisión de la UNAM para la Covid-19.

Vacunas mexicanas a largo plazo

Además de los esfuerzos internacionales, México también lleva a cabo proyectos de investigación propia -con distintas universidades y entidades-, que si bien son a largo plazo, se trata de esfuerzos a los que se les debe seguir la pista porque podrían culminar en la producción de vacuna en el país.

Al momento, son cuatro proyectos en los que se trabaja:

  1. Recombinante de la UNAM – IBT
  2. Basada en plataforma de uso veterinario de Amivex – IMSS – UNAM
  3. Vacuna de ADN del Tecnológico de Monterrey y Universidad Autónoma de Baja California
  4. Péptidos de la Universidad Autónoma de Querétaro – IPN

Los escenarios para llegar a la vacuna son de los más variados: desde los propios desarrollos en universidades mexicanas, la adquisición de éstas a las compañías farmacéuticas internacionales, hasta la transferencia tecnológica para que se puedan producir en el país.

Se pueden hacer proyectos de transferencia tecnológica de las vacunas que están ya más avanzadas o en desarrollos más adelantados para que un socio en México la haga”, agregó el vocero de la comisión de la UNAM para la Covid-19.

A fin de fortalecer capacidad de producción en México, los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) -empresa propiedad mayoritariamente estatal y dependiente de la Secretaría de Salud federal-, podría ser el lugar donde se desarrollen los biológicos una vez que la tecnología pueda ser transferida.

Este tipo de acciones resultarían de suma importancia porque en este momento de la investigación científica se desconoce si una vez que la vacuna esté lista bastará con una dosis, o se requerirán más, de ahí la importancia de echar mano de todas las posibilidades para desarrollar y producir los biológicos.

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Primeras pruebas

Antes de que concluya el 2020, México se sumará al protocolo de vacuna contra la Covid-19 la cual es desarrollada por la farmacéutica francesa Sanofi-Pasteur. Este biológico ya se encuentra en la tercera fase de su desarrollo. Con la participación de México se garantizará que en caso de ser viable el país conozca de primera mano su efectividad.

“Hay varios proyectos de vacunas que están en fase 1, en fase 2 o en fase 3. Esta sería la primera confirmación de un proyecto de vacuna fase 3. Son 35 mil voluntarios a nivel global, México se incluye”, confirmó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

Añadió que “no es lo mismo que tú estés participando en el protocolo a que te esperes a que se produzca. Entonces tiene, primero, esa ventaja que es conocimiento. La segunda es que te da la posibilidad de tener toda la información respecto a esa vacuna y no sólo la que te presenten. En tercer lugar, te da acceso a la vacuna ya, desde ahora. Te da acceso por estar en el protocolo, eso nos importa mucho”.

En el camino por hallar una vacuna contra la Covid-19, se busca que México participe en otros protocolos. De acuerdo con el canciller, hay posibilidades de hacerlo con candidatas que se desarrollan en Estados Unidos, China y Alemania. La participación mexicana en otras pruebas se podría confirmar en los próximos 15 días.

10,000 mdd para vacunación

Según cáculos de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemías (CEPI), para cumplir con el objetivo de inmunizar al 20 % de la población más vulnerable a nivel mundial se requerirá un presupuesto de 10,000 millones de dólares. Con ello se podría cerrar la compra de 2,000 millones de dosis.

De momento, se cuenta con un portafolio de nueve proyectos (de los 25 que ya están en fase clínica). Aunque aún se trabaja con estimaciones presupuestales, se proyecta que cada dosis de vacuna podría costar entre siete y 10 dólares.

Por las condiciones económicas del país, sin embargo, el costo de la vacuna para México podría ubicarse en los cinco dólares.

“En el Gobierno de México no hablamos de limitaciones del presupuesto, es inversión la salud, las vacunas, y se hará todo lo necesario para cubrir desde el principio el anticipo, como el seguimiento y la compra de lo que sea necesario”, aseguró el secretario de Salud federal, Jorge Alcocer.

De los 25 desarrollos que ya están en fase clínica, 10 de ellos son los que se encuentran más avanzados. Estos son los proyectos que van a la cabeza:

  1. Sinovac Biotech
  2. Instituto de Productos Biológicos de Wuhan
  3. Instituto de Productos Biológicos de Beijin
  4. Universidad de Oxford, AztraZeneca
  5. Moderna /NIAID

Hay que tener paciencia porque esto no va a ser rápido ni la vamos a tener el día de mañana. Se tienen que cumplir todos los pasos para asegurar que la vacuna es eficaz y segura, y a partir de ahí ver las opciones porque la fabricación de miles de millones de vacunas, así como todos los procesos regulatorios, lleva su tiempo”, insistió Rodrigo Romero Feregrino, presidente de la Asociación Mexicana de Vacunología (AMV).

Más allá de la vacuna

El reto contra la Covid-19 no es simplemente que se encuentre una vacuna, sino que una vez que ésta se tenga, la población esté dispuesta a ponérsela.

A comparación con otros países, en México no se tienen identificados grupos antivacunas. Sin embargo, los porcentajes de inmunización en el país han ido a la baja a causa de dos principales razones. La primera, es porque no ha habido suficiente abasto. La segunda, es que las personas, por desinformación, han optado por no aplicárselas.

“Debemos informar a la población que se tienen que aplicar las otras vacunas que tenemos actualmente. Cuando llegue una contra la Covid-19, la población se debe inmunizar. No nos vaya a pasar como sucedió hace 10 años, en la pandemia de la influenza, en 2009. Cuando ya teníamos la vacuna, no se la quisieron aplicar”, advirtió Rodrigo Romero.

En la Ciudad de México, por ejemplo, la cobertura de vacunación se ubicó en 2018 en el 50 % de la población. Para contener una epidemia se debe llegar, idealmente, a 95 %.

Otras vacunas

Entonces, si existe la vacuna para determinadas enfermedades, ¿por qué la gente no se está vacunando?

Romero Feregrino explicó que una de las causas es la desinformación. Por ejemplo, se cree que si se aplican la vacuna contra la influenza se van a enfermar. Una afirmación errónea.

De acuerdo con la encuesta Vacunas: ideas en México realizada por la AMV en abril pasado, el 93.9 % de los encuestados está en contra de los grupos antivacunas. En contraste, 61 % considera que los biológicos son riesgosos. Además, el 43.7 % afirmó no tener la suficiente información sobre las vacunas y su seguridad.

“Esperaríamos que aprendamos de esta situación. Ahora pasó con la Covid-19, pero puede pasar con sarampión que es mucho más contagioso. Entre menos cobertura tengamos, más población susceptible. Más riesgo hay de que tengamos un brote mayor del que estamos viviendo por sarampión en la Ciudad de México”, alertó el experto.

Hasta el 30 de julio, la Dirección General de Epidemiología federal reportaba 195 casos de sarampión en el País. 146 fueron reportados en la CDMX. Durante todo 2019, se tuvo notificación solo de 20 casos en México.

La vacuna es gratuita y hay abasto en los centros de salud. Pero algunas familias han optado por no inmunizar a sus hijos. Para evitar la desinformación y que la gente no acuda a vacunarse, todo el proceso de investigación y fabricación debe ser totalmente transparente. Esto, para que haya confianza por parte de la población.

“Dejaría una idea. Ahorita, esperemos que llegue pronto la vacuna contra la Covid-19. Pero no dejemos de aplicarnos las vacunas que ya tenemos disponibles”, pidió.

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