Un graduado de la Universidad de Columbia se toma la foto un día antes de la graduación, que se realizó en línea por la pandemia de la Covid-19. (Foto: Andrew Kelly/Reuters)

La Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) anunció que no concederá visas a los estudiantes extranjeros que tomen clases en línea

 

El 7 de julio pasado, ICE advirtió que los estudiantes activos actualmente en Estados Unidos, deben salir del país o tomar otras medidas. Por ejemplo, transferirse a una escuela que sí tenga clases presenciales.

Debido a la pandemia provocada por la Covid-19, la mayoría de las universidades en ese país decidió que sus estudiantes terminarán sus cursos en línea. Esto para evitar contagios.

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La Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) buscarán que sus estudiantes extranjeros –que ahora toman clases en línea– conserven su visa. De hecho, Harvard ya presentó una queja formal ante el tribunal de Boston por la decisión del gobierno.

La Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) aseguró el martes que no concederá visas a los estudiantes extranjeros matriculados en instituciones o programas que sean completamente en línea.

Según el comunicado, los estudiantes no inmigrantes con visas tipo F-1 y M-1 no puede permanecer en el país.

“El Departamento de Estado no otorgará visas a los estudiantes matriculados en escuelas o programas que estén completamente en línea durante el semestre de otoño. Tampoco la Aduana y Protección Fronteriza de EU permitirá que estos estudiantes ingresen al país”, se lee en el comunicado.

Si no abandonan el país, pueden enfrentar consecuencias de inmigración. Estas incluyen el inicio de procedimientos de expulsión, explica ICE.

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Millones afectados

Según el Departamento de Seguridad Nacional hay en el país vecino, aproximadamente, 1.1 millones de estudiantes extranjeros. Todos con visas F-1 y M-1.

Lawrence Bacow, presidente de la Universidad de Harvard, en Massachusetts, dijo que la acción de ICE es ilegal. Además, presentó de manera formal la queja en el Tribunal Federal de Boston.

“Creemos que la orden de ICE es una mala política pública y creemos que es ilegal. Llevaremos adelante el caso con determinación para que nuestros estudiantes internacionales, y los estudiantes extranjeros en instituciones de todo el país, puedan continuar sus estudios. Sin la amenaza de deportación”, dijo.

La demanda pide que se anule la orden de ICE. La califica de arbitraria y caprichosa. Emplea el mismo lenguaje empleado por el Tribunal Supremo de Justicia cuando dos semanas atrás encontró carente de argumentos el decreto del presidente Trump que en 2017 dio por terminado el programa de Acción Diferida para los Llegados a la Infancia (DACA), que protege a miles de jóvenes de la deportación.

Decisión cruel

La fiscal general de Massachusetts, Maura Healey, dijo que la orden es otro intento cruel e ilegal del gobierno de Trump.

“ICE intenta sembrar incertidumbre y castigar a los inmigrantes. Nuestro estado aloja a miles de estudiantes internacionales quienes no deberían temer la deportación para tener una educación”, añadió.

Marty Meehan, presidente del MIT,  calificó como “cruel” el cambio de requisitos.

“Crea confusión e inestabilidad enormes para miles de estudiantes internacionales en la UM. Sin mencionar el más de millón de estudiantes extranjeros en todo el país”, advirtió.

Gregory Washington, presidente de la Universidad George Mason (GMU), en Virginia, dijo que la medida afectaría a las escuelas.

“Esto podría forzar a cientos de miles de estudiantes a abandonar Estados Unidos. Además, amenaza con interrumpir la labor académica de más de 3,000 estudiantes aquí, en GMU. A pesar de los retos sin precedentes que encaramos, no claudicaremos en nuestro apoyo a nuestra comunidad internacional”, añadió Washington.

Además, advirtió que las universidades explorarán juntas la forma de proteger a esta población vulnerable.

Beth Kontos, presidente de la Federación Estadounidense de Docentes, dijo que la decisión es racista.

“Esta decisión hay que llamarla por lo que es: un presidente racista. Un presidente que insiste en su estrategia fallida de negar las realidades de la crisis de salud y que renueva su campaña de odio contra los inmigrantes”.

Ken Cucinelli, subdirector interino del Departamento de Seguridad Nacional del cual depende el ICE, dijo que la nueva norma “alentará a las universidades a reanudar sus actividades”.

(Con información de EFE)

 

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