Para obtener papel en estos baños deberás tomarte una foto
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El Templo del Cielo, el mayor en su tipo de toda China, fue construido hace casi 600 años. Sin embargo este inmueble, considerado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), enfrenta problemas muy actuales. Uno de los más importantes sucede dentro de sus baños públicos, donde los ladrones de papel higiénico realizan sus fechorías.

Haciéndose pasar por un visitante más —practicando tai chi, bailando en alguno de los patios o disfrutando del aroma que ofrecen los antiguos cipreses y enebros del lugar—, estos saqueadores escondían en bolsas de compras o mochilas decenas de hojas de papel de baño que no les pertenecía. Pero este 2017, Beijing decidió ponerle un alto a este grupo. ¿Cómo? Con ayuda de la tecnología.

Las autoridades locales consideran este tema de tal importancia que decidieron instalar seis dispensadores de papel higiénico equipados con un software de reconocimiento facial en los baños públicos del Templo del Cielo. Así, para obtener una porción individual del mismo, el usuario deberá mirar a la cámara durante tres segundos y esperar a que esta le tome una fotografía. Solo entonces la máquina entregará el papel.

En caso de que algún ladrón quiera abusar del dispensador —o la cantidad de papel no le sea suficiente—, deberá esperar nueve minutos a que el programa olvide su cara.

Pero para algunos turistas esto es demasiado: se quejan de que la máquina tarda mucho en liberar el papel o que la dosis es insuficiente. Para otros, es una forma efectiva de parar a las personas deseosas de explotar los bienes públicos. “Se trata de un hábito muy malo”, dijo el visitante Qin Gang de 63 años. “Tal vez la tecnología puede ayudarnos a cambiar esta manera de pensar”.

CON INFORMACIÓN DE THE NEW YORK TIMES

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