Especial

Vive en un velero, navegando, buceando y pescando en el Mar Caribe. Desde ese paraíso, Fred Kofman busca que los líderes y los grandes de los negocios de Silicon Valley, Dubai o Latinoamérica descubran sus miedos y cómo convertirse en modelos de vida y trabajo que inspire a los que le rodean.

También en tierra firme, el vicepresidente de Desarrollo Ejecutivo de LinkedIn, puesto que ocupa desde 2013, invita a olvidarse de las prácticas estándares del liderazgo que enseñan en la escuela de negocios. Conscious Business Center, fundado en 1996, es el lugar donde ofrece sus programas de coaching y liderazgo, un modelo basado en cómo inspirar a través del propósito. “Si no sabes qué hacer, toda la disciplina del mundo no te ayudará”, dice a Tec Review.

Su bestseller Conscious Business, considerado una de las 10 lecturas más importantes en los negocios, sirve de manual a personalidades como Sheryl Sandberg –directora operativa de Facebook–, ya que se centra en cómo ser un gran líder y cómo guiar a la organización a grandes logros. Propone construir valores para alcanzar la excelencia.

Los líderes también necesitan comprender sus roles en el panorama general. Deben tener una idea de cómo quieren actuar, las herramientas que necesitan para actuar de esa manera, y una comprensión del contexto: el impacto en las personas a su alrededor de actuar conscientemente o no actuar conscientemente, asegura.

Para 2020, el 70% de la fuerza del trabajo la ocupará la generación millennial, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De acuerdo con el empresario argentino, las características psicológicas y sociológicas de ese grupo son radicalmente distintas a las de generaciones anteriores, por lo que el estilo de liderazgo y las maneras de invitarlos a comprometerse con la empresa tendrán que cambiar.

Kofman es economista por la Universidad de California, Berkeley, y ex catedrático del Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT); tiene una de las propuestas más revolucionarias para la organización de las ciudades que rompe con todos los esquemas actuales: free cities. “La idea de una ciudad autónoma con jurisdicción independiente es una manera de desafiar la lógica perversa de las instituciones”, dice.

Considera que esos nodos deben estar regidos por la libertad y la creatividad; ejemplifica estos mismos valores con lo que él llama “el software”, que permite que una ciudad se desarrolle. “Creo en ecosistemas abiertos, no planificados centralmente, sino como una plataforma sobre la cual se puedan desarrollar múltiples aplicaciones”.

Para él, en una ciudad hay una plataforma legal y administrativa, sobre la que hay miles de personas que pueden diseñar su espacio favorito. En este escenario, señala Kofman, “la compensación económica sólo por salario ha perdido vigencia”. Por ello, la mejor herramienta competitiva es el bienestar de la gente, para que diga “aquí me quiero quedar”.

En México, ¿ve la oportunidad de crear una free city?

Sí, creo que es la oportunidad de México o Latinoamérica para ser disruptivos y crear un sistema operativo y legal. La forma de sus gobiernos es obsoleta, y esta política no puede soportar la innovación y las nuevas oportunidades que trae el mundo de la tecnología. México tiene que crear una zona parecida a Dubai, no similar en infraestructura, sino con autonomía regulatoria. La región tiene la oportunidad para crear un marco político, económico y normativo sobre el cual se cree una gran Startup City. Me apasiona el tema y quiero explorarlo en México.

En este nuevo modelo que plantea, ¿cuál es el rol que juegan las universidades?

Creo que el conocimiento es hoy ubicuo. Si tú tomas los conceptos, las teorías, todo lo que pueda ser escrito y comunicado en forma digital, no tiene una localización, es algo que está flotando en la realidad virtual, que está en todos lados al mismo tiempo. Lo que se ha vuelto muy localizado es la convivencia entre los seres humanos, porque eso es lo que no puedes poner en la nube. Y ahí está el poder de las universidades: una raíz extraordinaria para crear comunidades de interacción física y comunidades de vivencias compartidas.

*Este texto forma parte de la edición número 16 de Tec Review de los meses marzo-abril de 2018.

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